La primera impresión empieza antes de verse
El primer mensaje, la forma de preguntar y hasta la puntualidad dicen quién sos antes de llegar.

El primer mensaje
Un saludo, una presentación breve y una pregunta concreta alcanzan. Los mensajes de una sola palabra o los que van directo a exigir datos suelen quedar sin respuesta, y con razón.
El tono se nota
Se puede ser directo sin ser brusco. Escribir como le hablarías a alguien a quien respetás es la manera más simple de que te respondan del mismo modo.
Leer antes de preguntar
Buena parte de las dudas ya están contestadas en el perfil: zona, horarios, tipo de encuentro. Llegar a la conversación habiéndolo leído muestra interés real y ahorra tiempo a los dos.
Cumplir lo que se dice
Confirmar, llegar a horario y avisar si surge un imprevisto pesa más que cualquier mensaje ingenioso. La confianza se construye con esos gestos chicos.
La presentación personal
Higiene, ropa prolija y buen humor no son un detalle. Es la parte de la primera impresión que depende enteramente de vos.


